¿Qué se ha analizado?
La comparación se centra en dos situaciones:
Una máquina de nueva fabricación.
Una máquina reacondicionada por Lekkerkerker Dairy & Food Equipment.
El análisis tuvo en cuenta la huella de CO₂ completa, desde la producción hasta la entrega de la máquina. El consumo energético durante el funcionamiento quedó fuera del alcance del estudio, ya que es comparable en las máquinas nuevas y reacondicionadas.
El cálculo se basa en los mismos pesos de las máquinas y en la misma composición de materiales. La principal diferencia se encuentra en la reutilización de metales y componentes existentes.
Resultado: más de un 50 % menos de emisiones de CO₂
Los cálculos muestran que el reacondicionamiento reduce de forma considerable las emisiones de CO₂.
Envasadora de mantequilla SIG
Una SIG reacondicionada tiene una huella de CO₂ de 6,573 toneladas de CO₂-eq, frente a las 11,942 toneladas de CO₂-eq de una máquina de nueva fabricación. Esto representa una reducción del 45 %.
Separadora Westfalia
La diferencia es aún mayor en el caso de la separadora Westfalia. Una separadora reacondicionada tiene una huella de CO₂ de 6,972 toneladas de CO₂-eq, mientras que una máquina de nueva fabricación alcanza las 14,159 toneladas de CO₂-eq. Esto representa una reducción del 51 %.
¿Por qué es tan grande la diferencia?
La principal ventaja se encuentra en la reutilización de los materiales existentes.
Para fabricar una máquina nueva, es necesario producir de nuevo acero, acero inoxidable y otros metales. Este proceso requiere mucha energía y genera un nivel elevado de emisiones. Durante el reacondicionamiento se conservan grandes partes de la máquina existente. Solo se sustituyen o renuevan los componentes que lo requieren.
Según el análisis, la mayor diferencia se produce dentro de las emisiones de alcance 3, concretamente en la categoría de bienes y servicios adquiridos.
El reacondicionamiento va más allá de la reutilización
Una máquina reacondicionada no es simplemente una máquina usada que se vuelve a vender.
En Lekkerkerker Dairy & Food Equipment, las máquinas se inspeccionan técnicamente, se limpian, se adaptan y, cuando es necesario, se equipan con piezas y sistemas de control nuevos. Durante todo el proceso se tienen en cuenta la fiabilidad, la seguridad y el rendimiento en la práctica.
Nuestros ingenieros y técnicos trabajan a diario con separadoras, máquinas de envasado, depósitos, líneas de proceso e instalaciones completas para la industria láctea y alimentaria.
Al dar una segunda vida a las máquinas, prolongamos la vida útil de las instalaciones y reducimos al mismo tiempo la demanda de nuevas materias primas y capacidad de producción.